Continuando con lo que escribí, en el primer capitulo:
Esperanza ciega, es aquello que persiguen algunas personas buscando un remedio fácil para salir de una situación desesperada, ponen su esperanza en algo, que cegados por el brillo que desprende aquello que ponen la vista , se convencen de que será el fin de sus males.
Las familias, que comenzamos a atender, su vista estaba puesta en la venta de drogas,
dinero fácil , vida cómoda, que equivocación.
Sabemos que el fruto de esta forma de vida en el mejor de los casos acaba en cárcel, muerte, enfermedades, en definitiva MISERIA.
Llegados a este punto, quiero distinguir la pobreza de la miseria.
Mientras que la pobreza, es la falta de bienes en un momento dado en la vida de una persona y que varía en función de donde viva, que valores tenga, entendiendo que es siempre circunstancial y puntual en el transcurso de la vida de una persona.
La miseria, es anímica, el estado de ánimo de una persona miserable, será la falta de fuerzas para continuar, depresión y amargura, falta de sensibilidad en todo lo que le rodea,
Esto es lo que verdaderamente, nos preocupa.
Vi pobres, compartir todo lo que tenían y animar a otros.
Vi personas adineradas, que no estaban conformes con nada de lo que tenían y de su boca solo salia queja.
Vi pobres que mantenían su familia unida.
Vi personas con muchos recursos, donde la familia estaba echa pedazos.
Ahora el gran problema, es cuando conviven miseria y pobreza,
este es el caso de las personas de esta gran historia.
¿Como podemos cambiar la historia de estas familias?
Esa fue la pregunta que nos hicimos, les ánimo a que nos acompañen en este viaje de dos años, de desafíos, milagros y sobre todo vivencias que nunca pensé que alguien como yo, pudiera contar, aun cuanto menos vivir...
Continuara
martes, 27 de diciembre de 2016
viernes, 23 de diciembre de 2016
Esperanza ciega
Hola , a todos.
La intención de este Blogger, es dar mi opinión, sobre la actual situación desesperada en la que muchas personas se encuentran hoy en día.
Formó parte de una asociación humanitaria, y a la verdad pensé que esta asociación seria de poca relevancia y nuestro trabajo sería de muy poca transcendencia, viendo que vivo en un país desarrollado y una comunidad, próspera.
Cuanto cambian las cosas, en el momento que te dispones a entregar comida y ropa a todos aquellos que lo necesiten.
Estoy conociendo casos, que solo había podido ver en tv, pensando que mi vida estaba muy alejada de todas estas cosas, que el hambre en la infancia, solo era cosa de países en guerra o historias del pasado, dichas en algún momento por mi padre, para que valoraremos lo que tenemos.
Que lejos de la realidad, mi vida fue cambiada, el día que oí llorar a un crió de unos siete años de edad, por no tener nada que llevarse a la boca, no lloraba por un capricho, esas rabietas las distinguía perfectamente, ni por qué estuviera malito sufriendo algún dolor, este llanto para mi era algo nuevo, se me metió tan adentro aquella mirada, esperando ver que yo podía ser el remedio para su mal.
Como les dije antes, pensé que nunca viviría una situación como esta tan cerca de donde vivo.
Cuarenta personas viviendo de ocupas, es lo que me encontré, cuando fuimos a llevar los primeros alimentos, viviendo atemorizados, y dispuestos a hacer cualquier locura.....
La intención de este Blogger, es dar mi opinión, sobre la actual situación desesperada en la que muchas personas se encuentran hoy en día.
Formó parte de una asociación humanitaria, y a la verdad pensé que esta asociación seria de poca relevancia y nuestro trabajo sería de muy poca transcendencia, viendo que vivo en un país desarrollado y una comunidad, próspera.
Cuanto cambian las cosas, en el momento que te dispones a entregar comida y ropa a todos aquellos que lo necesiten.
Estoy conociendo casos, que solo había podido ver en tv, pensando que mi vida estaba muy alejada de todas estas cosas, que el hambre en la infancia, solo era cosa de países en guerra o historias del pasado, dichas en algún momento por mi padre, para que valoraremos lo que tenemos.
Que lejos de la realidad, mi vida fue cambiada, el día que oí llorar a un crió de unos siete años de edad, por no tener nada que llevarse a la boca, no lloraba por un capricho, esas rabietas las distinguía perfectamente, ni por qué estuviera malito sufriendo algún dolor, este llanto para mi era algo nuevo, se me metió tan adentro aquella mirada, esperando ver que yo podía ser el remedio para su mal.
Como les dije antes, pensé que nunca viviría una situación como esta tan cerca de donde vivo.
Cuarenta personas viviendo de ocupas, es lo que me encontré, cuando fuimos a llevar los primeros alimentos, viviendo atemorizados, y dispuestos a hacer cualquier locura.....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)